Fenómenos físicos y químicos
En la naturaleza ocurren cambios
constantemente. Estos cambios benefician o dañan al hombre; algunos de ellos
son percibidos a simple vista y ocurren en la vida diaria; otros no se perciben
con facilidad, a pesar de que suceden con frecuencia, debido a que son lentos y
de difícil apreciación.
Todos estos cambios que acontecen en el
entorno, como el crecimiento de una planta, la lluvia, la putrefacción de los
alimentos y muchos más, reciben el nombre de fenómenos.
Muchos de los fenómenos o cambios que ocurren
en la naturaleza se clasifican en físicos y químicos.
Fenómenos físicos
Son los cambios que se presentan en la
materia sin alterar su constitución, es decir, que no forman nuevas sustancias
y, por lo tanto, no pierden sus propiedades, solamente cambian de forma o de
estado de agregación; por ejemplo, el paso de la corriente eléctrica por un
alambre, el estiramiento de una liga, la solidificación o evaporación del agua,
etcétera.
Fenómenos químicos
Son los cambios que presentan las sustancias
cuando, al reaccionar unas con otras, pierden sus características originales y
dan lugar a otra sustancia, con propiedades diferentes.
Como ejemplos se tienen los siguientes: la
combustión de materiales como el papel, un cerillo o el gas casero; la
oxidación de un clavo; el efecto que produce un ácido sobre un metal; la
reacción de una sustancia con otra, como sería el caso del hidrógeno con el
oxígeno para formar agua, o el del sodio con el cloro para formar cloruro de
sodio.
Ejemplos muy representativos de fenómenos
físicos y químicos son la elasticidad y la combustión, respectivamente.
Se conoce como elasticidad a la
capacidad de los cuerpos para recuperar su forma original cuando cesa de aplicarse una fuerza; ejemplo de ello es la elasticidad de un resorte, de
una liga o de un suéter.
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